Control y culpas

img_4594.jpgSi hay algo que no puedo sacar de mi cabeza, que me atormenta cuando me lo recuerdan, que esta ahí siempre como una tarea pendiente, que cada día que pasa es como correr la arruga y que cada segundo que pasa sin resolverlo significa agrandar el problema; es el hecho de que “Tavi me controla”, Tavi controla esta casa y controla nuestras vidas, es así! No puedo negarlo, hay razones para mi muy valiosas por las que esto ha pasado que para muchos podrían ser excusas pero esto solo puede analizarlo y entenderlo quien lo vive.

En esta casa se respetan muchos rituales irracionales solo por ahorrarnos crisis, malos momentos e incluso conflictos familiares, en esta casa nadie se ducha sin que Tavi entre en la ducha (y que solo yo puedo vestirlo después), aquí al llegar no se apaga el carro antes de que Tavi pase un segundo en el puesto del piloto, nadie puede presionar el botón para cerrarlo sino él, nadie puede hacer café sin pedírselo a Tavi, nadie puede intervenir en un diálogo ritualizado (generalmente conmigo y que son la mayor parte de su repertorio verbal) y como estos, muchos otros ejemplos de pequeños y grandes momentos de control extremo que son básicamente lo que a él le hace feliz, que cuando se cumplen le dan satisfacción y seguridad pero que cuando algo falla en cualquiera de esos pequeños rituales es lo que puede generarle mayores niveles de estrés. Así es como se manifiesta principalmente el autismo de Tavi. Y pues, hemos aprendido técnicas, hemos invertido tiempo, dinero, lágrimas y canas en algo que difícilmente puedo atacar el 100% del tiempo, ahí viene el dilema y el problema: cada vez que cedo hago más grande su satisfacción al controlarme, cada vez que tengo tiempo y ánimo para afrontarlo Tavi sufre como si pasara por el peor de los dolores. Y pues si, ya tiene cinco años y nosotros nos hemos ido dejando llevar, lo sé, quizás debo sacarlo de su zona de confort, pero: cuantas veces? En que tiempo? Esto parece nunca terminar y cualquier esfuerzo por grande que sea parece no funcionar.

Creo que todas las madres del mundo tenemos momentos en los que aparece una sensación de culpa, pero no es justo. No es justo porque tenemos demasiada información y no es fácil interpretar y aplicar todo; me pregunto: cuándo le estoy dando tranquilidad respetando rutinas y cuándo estoy reforzando comportamientos inapropiados? Que difícil es!!! Darle la llave del carro para que aprenda algo nuevo, sencillo, funcional, abrir y cerrar; eso era una buena idea hasta que se convirtió en un problema, y casi todos los rituales de Tavi tienen origen en “buenas ideas”. No enseñarle cosas nuevas solo para evitar rituales inflexibles no puede ser una alternativa, no repetir para evitar el ritual significaría no afianzar el aprendizaje, y luego pararlo significa un problema!

Yo sigo ahí, junto a mi familia en este camino agotador y fascinante de ensayo y error, intentando darle a ellos lo mejor, estudiando y leyendo para ofrecerles las mejores herramientas posibles y aun así los problemas superan muchas veces mi capacidad de resolverlos.

Esto me lleva a concluir algo que comento con mucha frecuencia, por más bibliografías y expertos, por más experiencia que pueda tener en un especialista, por más que queramos conseguir todas las respuestas para darles el mejor futuro posible hay algo del autismo de Tavi que sigue haciéndolo enigmático, difícil de descifrar, difícil de anticipar y de atender, y que no es mi culpa. Por eso tanto esfuerzo en enfatizar lo bueno, en no crear problemas sobre los problemas porque ya los que hay son bastantes! No puedo retroceder el tiempo, no se pueden corregir errores del pasado, solo podemos aprender de las experiencias e intentar mejorar siempre. Ser mamá no es fácil, ser la mamá de Tavi es una responsabilidad gigante y debo convencerme de que hago lo mejor que puedo, sin culpas! Por eso insisto en mantenernos positivos, en inyectar alegría por donde se pueda y en ser agradecidos por lo que tenemos y que nos hace sentir afortunados, porque lo que no puedo cambiar no me puede anular la vida, y no es mi culpa.

6 thoughts on “Control y culpas”

  1. Natalia!! Como te entiendo! Es tan difícil no sentirse culpable y al mismo tiempo uno está cansado a veces y entonces lo dejamos “hacer lo que quiere” Acá mamá de 3 varones, el del medio con trastorno de integración sensorial, empezó a hablar un poco recién este año, con 4 años, es complicado!
    Ánimo y energía positiva te mando, un abrazo y toda la fuerza del mundo ❤️

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  2. Naty me gustaría hablar contigo,te entiendo y me gustaría poder ayudarte. El precio de el inconmensurable Esfuerzo qué haces es tener un angelito como hijo y estar casada con un hombre bueno, también como tú con un inmenso corazón. Te quiere tu suegro y te entiende como nadie. Un beso. El gran pablito no puede ser mejor! Recuerda lo que yo he dicho siempre(las cosas son como son y no como uno quiere que sean).

    Enviado desde mi iPhone

    El 12 dic. 2018, a la(s) 9:23 a. m., Crecer contigo escribió:

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  3. Hola Natalia, qué gusto leerte… encontré tu blog y tus redes hace un tiempito y te sigo pero nunca he comentado. Comencé a indagar y leer bastante sobre autismo porque tengo un bb de 18 meses en el que veo comportamientos extraños, ya estamos en etapa de evaluaciones para descartar cualquier cosa.
    Quizás mi bb no llegue a un diagnostico de autismo, quizás si…sólo el tiempo y los especialistas lo dirán, sin embargo me encantan tus publicaciones, porque más allá del autismo de Tavi lo que yo veo es el amor y la dedicación con la que crían a sus peques.
    ésta publicación en particular me deja pensando en que esas situaciones en las que “permitimos” a nuestros hijos dejarlos hacer para evitar conflictos, crisis, mañas, rabietas o como quieras llamarlas; son comunes a todas las mamás, y todas creo que internamente llevamos esa culpa porque sabemos que estamos reforzando un comportamiento inadecuado, que el día de mañana no va a beneficiarlos. Quizás si Tavi no tuviera autismo no reflexionarías tanto al respecto, o sentirías menos culpa, no sé… quizás éste trastorno al requerir de mucha paciencia y de mucho optimismo te lleve a una reflexión superior, pero es algo por lo que pasamos todas mamás, así que no estás sola. Al fin y al cabo, y aún con desaciertos siempre buscamos lo mejor para ellos. Gracias por expresar tan divinamente lo que muchas pasamos y por compartirnos sus experiencias. Tienen una familia hermosa! Saludos desde Argentina!

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